Alemania: Unos 10.000 antifascistas logran detener una marcha de 5.000 neonazis en Dresde

14  de febrero de 2010. AG.- Al menos 10.000 personas se concentraron en la  ciudad alemana de Dresde este sábado para impedir a alrededor de 5.000  neonazis llegar al centro de la ciudad y escenificar un acto  conmemorativo del 65 aniversario del bombardeo aliado sobre Dresde  durante la Segunda Guerra Mundial. La Policía local informó de siete  arrestos, así como de enfrentamientos aislados entre las dos facciones y  algunos altercados que obligaron a las fuerzas del orden a utilizar  cañones de agua para disolver a los manifestantes.

  "Detener la  marcha nazi fue un gran éxito para la Alianza por un Dresde Libre de  Nazis (...). No fue fácil, hubo gente que resultó herida por ataques de  nazis y hacía un frío horrible, pero mereció la pena", señaló una  portavoz de la alianza, Lena Roth.

   "Estamos aquí reunidos para  recordar uno de los mayores crímenes de la Segunda Guerra Mundial",  declaró el vicepresidente del grupo ultraderechista Juventud Nacional de  la Alemania del Este (JNE), Kai Pfuerstinger; grupo que depende del  Partido Nacional Democrático de Alemania (NPD), organizador de la marcha  neonazi.

   Desde hace algunos años cada 13 de febrero grupos  neonazis llegados de varios países se reúnen para conmemorar el  aniversario del bombardeo aliado sobre Dresde durante la Segunda Guerra  Mundial, que se cobró 25.000 vidas y dejó en ruinas la ciudad, un suceso  que estos grupos han denominado "la Hiroshima alemana".

   El  hecho de que la manifestación ultraderechista haya sido una marcha  autorizada levantó un debate público en Alemania, si bien, la Policía  alemana envió a Dresde 5.000 efectivos y se reservó el derecho de  alterar la ruta de los manifestantes para evitar enfrentamientos con  grupos opositores.






RUSIA CONMEMORA EL 67º ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE STALINGRADO

11 de febrero de 2010. RT.- Rusia celebra el 67º aniversario del triunfo de las tropas soviéticas sobre el ejército fascista en la Batalla de Stalingrado. El 2 de febrero de 1943, a orillas del Volga, concluyó una de las más cruentas batallas en la historia de la humanidad.

Este día se festeja también como una de las fiestas nacionales llamada el Día de la Gloria Bélica, según la ley presidencial de Rusia de 1995.

El martes, 2 de febrero, con la ofrenda de coronas de flores, comienzan los actos conmemorativos en muchas ciudades de Rusia.

Los veteranos de guerra, ex participantes de la titánica batalla, acuden desde todas las regiones de Rusia para reunirse en Volvogrado (el nuevo nombre de Stalingrado), la ciudad heróica, donde se celebran los principales actos conmemorativos  del aniversario de la Batalla.
Los veteranos acuden a los monumentos de la gloria militar en la Colina de Mamáyev (Mamáyev Kurgán), un puesto histórico conocido como el epicentro de la Batalla de Stalingrado, donde hoy están enterrados más de 30.000 soldados soviéticos.

Aquí están situados el conplejo del Museo de la Batalla de Stalingrado y la estatua, una de las más grandes y famosas de Rusia, llamada “¡La Madre Patria llama!”.
En el Lomo de Mamáev se rinde homenaje a los veteranos y aquí tiene lugar la culminación de las fiestas conmemorativas. A las 14:00 horas, en memoria de todos los fallecidos, se efectúa un minuto de silencio.

Siguiendo con la tradición, miles de personas (veteranos de guerra, militares y oficiales, jóvenes y adultos de todas las partes del país) vinieron al Fuego Eterno con ramas y coronas de flores.

Durante este año, en Volvogrado se celebraron los encuentros de veteranos con escolares, se efectuaron competiciones deportivas, se abrieron las exposiciones conmemorativas y se estrenó el espectáculo 'La Virgen de Stalingrado' entre otros muchos actos. Por la noche, la fecha solemne estuvo también marcada en Volvogrado por conciertos y  espectáculos pirotécnicos.

En Moscú, las actividades en honor de la fecha conmemorativa tuvieron lugar en Poclónnaya Gora (la Montaña de Cabezada) en el Muséo Central de la Gran Guerra Patria de los años 1941-1945, tal y como se conoce en Rusia a la guerra contra la Alemania fascista durante la Segunda Guerra Mundial y que en Occidente se denomina ‘Frente Oriental’.

La ciudad de Stalingrado, en aquel entonces, era conocida por ser un gran centro industrial y como un punto de entrada a la rica región petrolera del Cáucaso. La caída de Stalingrado en la Guerra Patria habría sido una gran pérdida para la Unión Soviética y para todo el bando Aliado.

La Batalla de Stalingrado, que abarcó los ríos Volga y Don entre junio de 1942 y febrero de 1943, duró 200 días y noches. Según opinión de los historiadores, fue la más larga, descomunal y cruel de toda la historia de la humanidad.

Además, esta batalla, con unas bajas estimadas entre tres y cuatro millones de personas, es considerada como uno de los episodios más sanguinarios de la Segunda Guerra Mundial. Unos dos millones de soldados alemanes y soviéticos que lucharon en la batalla lograron sobrevivir. Durante el combate miles y miles de personas murieron en Stalingrado, a causa de los bombardeos y cañoneos, la hambruna y el frío.

El 2 de febrero de 1943, una veintena de generales alemanes, con el mariscal de campo Friedrich von Paulus a la cabeza, se rindieron con todas sus tropas al Ejército Rojo. En las batallas en las orillas del río Volga, por la ciudad de Stalingrado, las tropas nazis perdieron cerca de 1.500.000 soldados, entre muertos, heridos y apresados.

Tras la Batalla de Stalingrado cambió drásticamente el curso de la Segunda Guerra Mundial. Esta victoria a orillas del rio Volga fue la primera gran derrota de los ejércitos alemánes durante la guerra y la que se considera como responsable principal de que los nazis acabaran perdiendo la misma, ya que invirtieron muchas tropas y recursos en intentar ganarla.
Desde aquel entonces la palabra 'Stalingrado' se convirtió en un símbolo de la gran victoria y un acto histórico que cambió el curso de la guerra. Desde Stalingrado se inició la ofensiva del Ejército Rojo contra la Alemania fascista, que terminó con la toma de Berlín

Volgogrado conmemora el 67 aniversario de la victoria soviética en Stalingrado


11 de febrero de 2010. RIA Novosti.- La ciudad rusa de Volgogrado (antiguo Stalingrado) celebro con diversos actos conmemorativos el triunfo de las tropas soviéticas en la batalla de Stalingrado.

En febrero de 1943 a orillas de Volga concluyó una operación militar de dimensiones colosales. La batalla de Stalingrado abarcó una extensión superior a 100.000 kilómetros cuadrados y su duró 200 días.

En este enfrentamiento sangriento entre los ejércitos de la URSS y las tropas de la Alemania nazi participaron más de 2 millones de soldados de ambos bandos con 26.000 piezas de artillería, 2.000 tanques y 2.500 aviones de combate.

La batalla de Stalingrado se divide en una fase defensiva (comenzó el 17 de julio de 1942 y terminó el 18 de noviembre de 1942) y otra fase ofensiva (del 19 de noviembre de 1942 hasta el 2 de febrero de 1943).

La victoria en la batalla de Stalingrado determinó el resultado de la Segunda Guerra Mundial. El Ejército Rojo arrebató la iniciativa estratégica al enemigo nazi y comenzó una operación ofensiva en un frente que se extendió desde Leningrado hasta el Cáucaso.

La ciudad de Stalingrado y sus defensores se convirtieron desde entonces en un símbolo de heroísmo, valentía y victoria.

Entrevista a Vladímir Kruichkov director del KGB durante el golpe de estado de agosto de 1991*

El ex presidente del Comité de Seguridad del Estado de la desaparecida Unión Soviética (KGB), Vladímir Kriuchkov, que fue la figura clave en el intento de golpe de Estado del 19 de agosto de 1991, cree que el principal error de los miembros del GKCHP: comité para las situaciones de emergencia) fue no pedir apoyo a sus conciudadanos. Kriuchkov, de 77 años, es asesor de Sistema, una empresa gestora de activos bursátilesEl ex presidente del Comité de Seguridad del Estado de la desaparecida Unión Soviética (KGB), Vladímir Kriuchkov, que fue la figura clave en el intento de golpe de Estado del 19 de agosto de 1991, cree que el principal error de los miembros del GKCHP

Pregunta. ¿Han ido las cosas tan mal para su país como usted se imaginaba en agosto de 1991?


Respuesta. Mis camaradas y yo creíamos que la situación iba a empeorar, pero nunca imaginamos que llegaría a ir tan mal. Al comenzar nuestra operación en agosto de 1991, queríamos evitar una gran desgracia, aunque no pensábamos que fuera a ser tan grande. Ahora, diez años después, las desgracias que nos han sucedido hacen que los rusos valoren los sucesos de agosto de 1991 de otro modo y muchos nos reprochan que hayamos permitido la situación actual. Nosotros temíamos que la URSS se desintegrara, pero pensábamos que iba a quedar algo; temíamos que habría una recesión industrial, pero no hasta tal punto. A principios del 92, Yegor Gaidar anunció que los precios aumentarían tres o cuatro veces, pero lo hicieron mil veces. En agosto de 1991 teníamos que actuar. Si hubiéramos callado, la historia nos hubiera juzgado más tarde.


P. ¿Por qué no siguieron adelante?


R. Lo teníamos todo preparado, pero el 19, 20 y 21 de agosto no había condiciones para proseguir y nos vimos en un callejón sin salida. Podíamos haber continuado, pararlo todo, arrestar a decenas de personas, poner orden, y todos hubieran pensado que los gekachepistas les habían privado de la libertad y del futuro brillante. Lo que nosotros queríamos era frenar la desintegración de la URSS y construir un nuevo poder sin derramar sangre. Queríamos corregir los errores de Gorbachov y los anteriores a él. Decidimos que, si había peligro de que hubiera víctimas o sangre, interrumpiríamos la ofensiva cualquiera que fuera la fase en la que se encontrara. La muerte de tres jóvenes bebidos -uno de ellos drogado- en Moscú fue una señal muy seria, porque vimos que los demócratas habían decidido verter sangre. Junto a la Casa Blanca se habían reunido entre 30.000 y 35.000 personas, de las cuales entre 5.000 y 8.000 eran partidarias activas de Yeltsin, y cuando comenzaron a repartir vodka, barras y armas entre ellas, decidimos pararnos y acudir a Gorbachov para valorar con él conjuntamente la situación, pero no lo conseguimos. Según nuestras estimaciones, los mítines que organizaron los demócratas en todo el país reunieron a cerca de 160.000 personas. No todos eran partidarios de Yeltsin y no todos comprendían lo que pasaba. Mucha gente tenía fe y la ilusión de que los demócratas traerían la libertad y la felicidad. Si en aquellas circunstancias hubiéramos actuado de forma más decidida, las protestas contra nosotros se hubieran extendido y hasta ahora estaríamos justificándonos. Creo que actuamos correctamente tanto al comenzar como al pararnos, porque había que demostrar que en el país había una fuerza capaz de oponerse a la desintegración. En esos días hicimos una cosa muy útil. La URSS tendría que haberse desintegrado el 20 de agosto, tras la firma del Tratado de la Unión, pero nosotros prolongamos la vida de la URSS hasta diciembre. Gorbachov tiene una enorme culpa por lo que sucedió después de agosto. Podría haber utilizado el poder que todavía tenía, pero, en cambio, firmó todos los documentos para disolver la Unión.


P. Gorbachov tenía poco peso político a su vuelta de Forós.


R. Gorbachov podía haber hecho muchas cosas, pero eso hubiera supuesto un riesgo para su vida particular, y a él no le gustaba el riesgo. A Gorbachov le gusta gozar de la vida. Entregó el poder no para salvar a la gente, sino para salvarse él. Sea por lo que fuere, no era capaz de una acción decidida. Envió a la cárcel a quien podía apoyarle y no tenía intención de promover el socialismo ni el poder soviético.


P. ¿Estuvo Gorbachov realmente incomunicado en la dacha de Forós mientras ustedes actuaban en Moscú?


R. Sobre esto hay muchos mitos. Es verdad que di la orden de cortarle las comunicaciones, me refiero a aquellas con las que hubiera podido tomar medidas especiales, pero si hubiera querido comunicarse con alguien, lo hubiera hecho. En el patio tenía un coche, y a las cinco de la tarde, cuando mis colegas se marcharon de Forós, mandó que llamaran a Moscú desde ahí. Los nuestros habían tratado de convencerle de que se pusiera al frente del movimiento, pero él se lo pensó y dijo que se encontraba mal, que tenía lumbago y que se quedaba, y, al darles la mano a los visitantes para despedirse, les dijo: 'Que os lleve el demonio, hacedlo', lo que les sorprendió mucho. Si hubieran ganado los gekachepistas, Gorbachov hubiera estado con ellos. Si perdían, en contra suya. El 18 de agosto, cuando le dijeron a Gorbachov que iban a salvar el país, él preguntó qué iba a pasar con Yeltsin. Le dijeron que Yeltsin volvía aquella noche de Kazajistán. Yeltsin, de hecho, estaba borracho y volaba en un avión militar hacia Moscú, y después de aterrizar, se fue a su dacha en Arjánguelskoe. Gorbachov dijo que si Yeltsin estaba en libertad, no haríamos nada. No puedo decir que exigiera el arresto de Yeltsin, pero se puede interpretar así. Gorbachov se interesó por Yeltsin y, cuando comprendió que no teníamos ningún plan represivo respecto a él, mis colegas observaron incluso cierto desencanto en su rostro. No teníamos intención de arrestar a Yeltsin. Nos pusimos en contacto con su escolta por la noche y la reforzamos. Gorbachov entendía que Yeltsin sería la figura central de la que dependía el éxito. Luego, cuando los nuestros se fueron de Forós, pidió la cena, un buen vino tinto y se puso a mirar una comedia televisiva.


P. ¿Adónde fueron sus colegas al volver de Forós el 18 por la noche?


R. Al Kremlin. Eran las diez de la noche y los estábamos esperando allí. A las cuatro o las cinco de la madrugada, fui a casa, dormí una hora y media, y a las siete estaba ya en pie. Seis Estados iban a firmar el Tratado de la Unión el 20 de agosto, y si no evitábamos aquella firma, la URSS iba a dejar de existir de forma aparentemente legal. Yeltsin se lo había advertido ya a Gorbachov. Los miembros del GKCHP no actuamos de forma óptima. Cometimos errores tácticos y también estratégicos, pero la situación era tan complicada que no era posible evitarlos. Nuestro gran error fue no habernos dirigido al pueblo. Si nos hubiéramos dirigido al pueblo, si hubiéramos recibido apoyo y las calles se hubieran llenado de gente... Pero no fuimos a pedirle a la gente que saliera a la calle, y ese fue nuestro principal error. El anhelo de no derramar sangre, de no alterar la normalidad, hizo que no nos dirigiéramos a la gente.


P. Tal vez porque sabían que la gente saldría a la calle a defender a Yeltsin...


R. ¡Oh, no! En aquella época, Yeltsin ya había comenzado a perder autoridad. Temíamos enfrentamientos. Los demócratas en aquella época ya se ponían en evidencia y comenzaban a enriquecerse. Habían destruido muchas cosas. La gente notaba las deficiencias y se podría haber producido un ajuste de cuentas. Tuvimos muy poco tiempo para prepararnos. Prácticamente lo hicimos en muy pocos días. El nuevo proyecto de Tratado de la Unión se mantenía en secreto.


P. ¿Milita en algún partido?


R. Sigo siendo miembro del Partido Comunista de la Federación Rusa, pero las protestas fuertes sólo son posibles cuando hay una organización y un líder. El partido comunista, con medio millón de militantes, es una organización importante, y Guennadi Ziugánov habla bien, pero un líder no solo debe ser un hombre de palabra, sino también de acción. Creo que se debe mostrar una actitud más matizada ante Putin y no oponerse a todo lo que hace. Putin hace muchas cosas interesantes y se ha mostrado como un patriota. Está reforzando la integridad de Rusia, y eso es algo que debemos apoyar con todas nuestras fuerzas.


P. ¿Conocía usted a Putin cuando éste trabajaba en el KGB?


R. Sabía que trabajaba para nosotros, pero no me había encontrado con él antes. Ahora le he visto en varias ocasiones y he hablado con él. Estuve en la ceremonia de su toma de posesión, en una recepción que organizó para los chequistas , y luego, en diciembre, en una fiesta con ocasión del día de los chequistas. La ventaja de Putin es que sustituyó a Yeltsin, y sólo con eso ya se distingue. Es un hombre con reacciones emotivas normales. Putin cree en Dios, no lo esconde, y creo que es sincero, aunque yo, como comunista relativamente ateo, nunca estaría ante el altar con la vela en la mano, y me cuesta comprender que los comunistas del pasado, como Yeltsin, puedan estarlo.


P
. ¿Puede decirse que Putin sigue la tradición del ex presidente del KGB, Yuri Andrópov?

R. Andrópov era un comunista ortodoxo y lo sería hoy en día. Putin está educado en otro ambiente, con otras ideas. Y eso está bien, porque no se puede vivir ya como vivíamos hace veinte años. Hemos traspasado determinados límites y estamos obligados a cambiar. Creo que Putin es un hombre que se preocupa sinceramente por lo que sucede, que trata de hacer las cosas lo mejor posible y que sabe lo que puede decir hoy y lo que sólo puede decir mañana.


P. En Alemania se ha dicho que Putin, cuando estaba en la República Democrática Alemana, trabajaba en un grupo de oficiales preparando la perestroika en aquel país aliado de la URSS.


R. No. Eso es un mito. Eso no era en absoluto nuestra tarea.


P. ¿Tiene Putin su propio proyecto o realiza el proyecto de quienes le apoyaron, incluida la propia familia de Yeltsin?


R. Creo que tiene su propio rostro. Putin es un político serio al que hay que tener en cuenta. No necesitamos para nada tipos como Yeltsin. De Putin no podemos decir lo mismo, porque es la persona alrededor de la cual puede haber un amplio consenso. Putin intenta unir a todos, y por eso no es sorprendente que sea tan precavido. Creo que la política que lleva a cabo Putin es correcta, y yo incluso la aceleraría.


P. ¿Cómo?


R. Mire Bielorrusia, que está deseosa de una unión (con Rusia), o Moldavia, que está dispuesta a unirse mañana, o Armenia, que vive en el miedo por su destino. Mire Tayikistán, donde sólo piensan en cómo permanecer junto a Rusia. Toda Asia Central está sola frente a los talibán y el mundo musulmán.


P. ¿Acaso necesita Rusia todos esos problemas?


R. No conozco ningún país que renuncie voluntariamente a parte de sus territorios. En la URSS, todos los pueblos, todas las repúblicas se complementaban los unos a los otros. La desintegración de la URSS fue para mí una pesadilla que no me dejaba en paz ni un minuto. Ahora pienso más en cómo mejorar la situación.


P. Los ex funcionarios del KGB están bien colocados en estructuras comerciales. ¿Cómo valora usted su contribución?


R. Creo que han aportado valores positivos al mundo empresarial, entre ellos la lucha contra la corrupción, y no por casualidad están tan solicitados. Nuestra gente está en todas partes. La mayoría actúa de forma correcta, de acuerdo con las nuevas reglas del mercado, aunque algunos se han dedicado al fraude. La guerra de los materiales comprometedores no es un fenómeno vinculado con los ex funcionarios de los servicios secretos, sino que surge de la naturaleza de las relaciones de mercado. Es un modo de quitar de en medio a los competidores, reforzar posiciones y despejarse el camino.

P. ¿Sigue usted trabajando?


R. Tras la operación, trabajo en casa en calidad de asesor de Sistema. No estoy sujeto a ninguna disciplina. Cuando tengo ideas que considero útiles para nuestra sociedad, trato de comunicarlas a quien las necesita. Tengo un fichero personal único, con información sobre política exterior acumulada durante treinta años. Tengo varias decenas de miles de fichas sobre diversos países y problemas. Sobre España debo tener entre 300 o 400 fichas. 

*Nota: Vladímir Kruichkov  falleció en Moscú a los 83 años el 25/11/2007

No permitir la guerra en nuestra frontera sur

11 de febrero de 2010. Pravda.- A juzgar por las informaciones que van llegando, los EEUU están decididos a agudizar la situación que se vive en el Golfo Pérsico. La administración del presidente Obama ha hecho pública su intención de dislocar en Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait sistemas antiaéreos y de defensa táctica antimisiles con base en tierra y mar.

Estos demuestran el fortalecimiento del chantaje militar, llamado a obligar a Irán a renunciar a su programa de energía nuclear. En esa misma línea iría la intención de los países occidentales, miembros del consejo de seguridad de la ONU, para sacar adelante una nueva resolución que refuerce las sanciones contra Irán.

Al mismo tiempo, podemos presuponer, que ese incremento en los preparativos militares, forma parte de los planes de invasión de Irán por parte de los EEUU. Por lo visto, se trataría de cubrir el despliegue de una agrupación de choque de infantería y de marines de los EEUU para la intervención militar. El mundo se puede ver de nuevo envuelto en otra guerra, solo que de mucha mayor dimensión que las guerras coloniales en Iraq y Afganistán.

Estas acciones difícilmente se inscriben en las grandilocuentes declaraciones de la administración norteamericana sobre la revisión de la política usamericana a la hora de tener en cuenta los justos intereses de otros estados, y sobre la utilización de los medios políticos ante todo, para no permitir el surgimiento de nuevos conflictos.

El PCFR declara que la política aventurista de los EEUU en relación con Irán supone una amenaza directa para los intereses de Rusia, los intereses de los países de la región y del mundo entero. Respaldamos la posición de China, miembro permanente en el consejo de Seguridad de la ONU, que insiste en la resolución del conflicto exclusivamente por medios diplomáticos.

El PCFR llama a los dirigentes de Rusia a que cesen de seguirle el juego a las fuerzas irresponsables de Washington, para evitar que surja un conflicto armado cerca de las fronteras de Rusia.

Llamamos a las partes implicadas a abstenerse de cualquier acción que pueda suponer un agravamiento de la situación en la región.

Guennadi Ziuganov. Presidente del CC del PCFR

Documental para el análisis y la discusión: "El Colapso Unión Soviética"


Amigos del blog de verdad que he quedado gratamente sorprendido por la receptividad que ha tenido esta web, que nació como un aporte a la lucha revolucionaria que se viene dando en el mundo, y especialmente en nuestra América rebelde. Entre las ocupaciones profesionales y los compromisos políticos en el trajinar de la Revolución Bolivariana había descuidado un poco este espacio, no obstante me comprometo a mantenerlo de ahora en adelante actualizado, y los invito a que envíen sus artículos o comentarios para enriquecer esta pequeña ventana en el ciberespacio que enaltece esa gran nación llamada: la Unión Soviética. 


El legado de este país no debe verse como un viejo recordatorio de una utopía que se frustro, por el contrario, debe ser un ejemplo fiel de la realidad que asola nuestro planeta con las fuerzas imperiales que no descansan hasta ver fracasados todos los intentos por la construcción del Socialismo. Una batalla no es la guerra y la desintegración de la URSS es un episodio de un gran libro en el que todavía faltan por escribir notas gloriosas, y para desmedro de los yanquis momentáneamente se apago la llama soviética pero exploto inmediatamente la rebeldía latinoamericana, diciendo presente con furia y dignidad. 


Hoy les presento un documental titulado "El Colapso Unión Soviética", si bien es producido por un canal de documentales norteamericano y contiene evidentes sesgos sobre la realidad de la URSS, no deja de presentar elementos dignos de ser escuchados y analizados. Les ruego encarecidamente que nos hagan llegar sus comentarios y participen con ideas y artículos al correo para ir fortaleciendo este humilde espacio de opinión.


¡Hasta La Victoria Siempre!

Patria, Socialismo o Muerte

¡VENCEREMOS!

¡VIVA LA URSS!

Parte 1


Parte 2 

Parte 3

Parte 4

Parte 5

Parte 6


Comunistas rusos llaman a manifestaciones pacíficas

31 de enero de 2010. PL.- El máximo dirigente del Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), Guennadi Ziuganov, llamó hoy a realizar manifestaciones pacíficas por los derechos de los trabajadores y evitar las acciones violentas.

Al intervenir en el primer Congreso de Toda Rusia de los Colectivos Laborales, Ziuganov consideró que la masa de trabajadores se aglomera en torno al PCFR, el más fuerte partido de la oposición, estimó.

Ante una treintena de delegados de los colectivos laborales de toda Rusia, el dirigente comunista opinó que la población despierta y los preceptos de Vladimir Ilich Lenin adquieren cada vez mayor actualidad.

Varios participantes en el congreso se pronunciaron por realizar entre las población una campaña de aclaración de las ideas de la izquierda rusa y por alentar al pueblo a una participación más activa en manifestaciones pacíficas.

En el encuentro, efectuado en la aldea Moskovski, en las afuera de esta capital, el vicejefe del PCFR, Ivan Melnikov, consideró que el congreso tiene como objetivo estrechar los contactos con quienes laboran honestamente.

Recientemente, los comunistas rusos organizaron demostraciones en todo el país para pronunciarse por la defensa de los derechos de los ciudadanos.
 
sovieticosenred-Us-Magazine © 2010 | Designed by Chica Blogger | Back to top
ban nha mat pho ha noi bán nhà mặt phố hà nội